¿Cómo planificar mejor? Evita lo normativo

¿Cómo planificar mejor? Evita lo normativo

El agitado ritmo de vida que llevamos en la actualidad nos obliga a planificar en cualquier aspecto de la misma. Quizá estamos acostumbrados a tratar aquí temas que involucran países y organizaciones y la palabra “planificación” sea relacionada comúnmente a estos dos, pero no es así, nosotros también debemos planificarnos si queremos garantizar un futuro estable entre tantos altibajos del entorno global.

La pregunta más frecuente cuando digo “tienes que planificar eso” no es (para mi sorpresa) ¿cómo lo hago? Sino ¿cómo lo planifico mejor? Y eso desde mi opinión es bueno y malo. Bueno porque quiere decir que cada vez es más común asociar la palabra planificación con una guía o una serie de pasos a seguir para lograr una meta, pero también es malo porque demuestra que en la práctica, estamos usando el método menos indicado.

Los locos 20’s y la planificación


Era 1920 cuando la URSS lanzaba un plan quinquenal donde establecía una serie de metas, normas y regulaciones que regirían la vida de millones de personas. Sin ahondar mucho en la historia, este plan se convirtió en el hito histórico de referencia de la “Planificación Normativa”, un tipo de planificación que establece una guía detallada y sin margen de maniobra sobre lo que se debe hacer, emanado de una única autoridad, sin evaluación previa de su viabilidad y sobretodo, sin tomar en cuenta todos los factores que convergen en el plan.


Hoy, casi 100 años después, los países han superado esa forma tan poco útil de planificar pero en nuestro interior ese germen normativo parece seguir vigente. Si bien es cierto que la planificación nos debe servir como una guía que indique cuales son las metas a alcanzar y cómo alcanzarlas, no podemos creer que, porque está escrito el plan, se cumplirá a la perfección, que nada saldrá mal o que lograremos siempre todas las metas establecidas.

No estás mal tú, está mal tu plan


Para planificar mejor hay que entender que esta es una herramienta que permite reducir riesgos, no evitarlos y minimizar la incertidumbre pero no por completo, es decir, puede fallar, pero sería peor no tenerlo. Por otra parte, tiene un propósito afirmativo, el de elevar las probabilidades de éxito y coordinar esfuerzos.

No basta sólo con hacer un diagnostico, establecer unas metas en un período de tiempo, definir una serie de acciones y ejecutarlas. Antes de tomar acción, hay que evaluar si lo que queremos es viable, si hay que modificar algo previamente, si depende de nosotros o hay alguien más involucrado con el que se debe negociar, si el entorno favorece o dificulta el plan, en resumen, si es posible o solo un cuento muy bonito que hemos elaborado.

Luego de eso hay que ejecutar, la parte más difícil pues el plan podrá ser el mejor del mundo pero si los actores involucrados no lo ejecutan bien será solo letra muerta. La ejecución debe ir seguida de la evaluación y control, que nos dirá si vamos bien o tenemos que mejorar, pudiendo realizar cambios sobre la marcha ya sea de acciones o en casos más extremos, de metas, la flexibilidad es la palabra del siglo XXI, lo rígido quedó en el pasado.


Por: Rafael Medina


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¿Cómo planificar mejor? Evita lo normativo ¿Cómo planificar mejor? Evita lo normativo Reviewed by Rafael Medina on 9/29/2017 Rating: 5
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