Transporte: el responsable del crecimiento del comercio internacional


Sin los medios de transporte actuales es casi seguro que no existiría el comercio internacional tal y como lo conocemos. La globalización ha cambiado drásticamente al mundo y la forma en que se comercia, sin embargo, cuando se analizan las consecuencias del comercio internacional, el transporte toma relevancia importante.

En los últimos años los tiempos de entrega y costos de transporte en todo el mundo se han venido reduciendo a la par del avance en la comunicación, que hoy en día se puede llevar a cabo en tiempo real. Junto a esto, los acuerdos comerciales entre países han permitido el desarrollo del comercio a un nuevo nivel.

Transporte terrestre: del caballo al drone


El comercio en Europa fue muy importante para iniciar el proceso de globalización. El medio de transporte más utilizado para ese entonces era el terrestre, primeramente por la cercanía relativa entre cada territorio y que no se consideraba aún la posibilidad de volar.

En sus inicios, el transporte terrestre consistía en carruajes que eran impulsados gracias a caballos y su capacidad de carga y autonomía eran limitados. No fue sino hasta la llegada del primer vehículo a vapor que el transporte de mercancía por tierra comenzaría a cambiar el mundo moderno.

Y es que con la llegada de los camiones y el crecimiento de la industria automotriz impulsada por la primera guerra mundial, los carruajes se convirtieron en camiones propulsados por combustibles fósiles como la gasolina y el diesel, pudiendo soportar miles de kilogramos de carga en trayectos de grandes distancias, abriendo el paso para un comercio internacional más amplio, pero no era suficiente.

Transporte: el responsable del crecimiento del comercio internacional

La aventura hacia el mar


El transporte marítimo fue más que una revolución en transporte: cambió la forma en que el mundo se comunicaba. El transporte por vía marítima permitió llevar mercancía mas allá de las fronteras terrestres conocidas, descubrir nuevas tierras y permitir el intercambio intercontinental.

Hoy en día la gestión de transporte internacional por vía marítima cuenta con tecnología de punta para asegurar que la mercancía llegue a su destino, pero no siempre fue así. En sus inicios no existían métodos de navegación como los GPS ni forma de monitorear en tiempo real la posición de los barcos en medio del océano, por lo que muchos no llegaban a su destino.

Además, no solo se trataba de cruzar océanos para llevar mercancías a otras tierras sino de aprovechar mayores capacidades de carga a un costo no tan elevado. El mar se convirtió entonces en un gran aliado en materia de transporte y fue el preferido de muchos hasta que llegó la posibilidad de volar.

Por aire es más rápido


El transporte marítimo y la aviación han contribuido en gran medida en construir el mundo como lo conocemos hoy. Gracias a la aviación como medio de transporte de mercancías a nivel global, los tiempos de espera de traslado entre países se redujeron drásticamente.

La aviación ha permitido un acceso rápido, cómodo y seguro a diferentes bienes y aun comercio global sin fronteras. Si bien es más costoso que el transporte vía marítima, su ventaja principal (además de acortar los tiempos de transporte) es que no depende de que existan carreteras como el transporte terrestre y no está limitado a solo el agua como el marítimo.

Claro está, es importante destacar que  estos medios de transporte no se excluyen ni se sustituyen entre sí, al contrario, se complementan.