Esta es la clave para sobrevivir a la era de la automatización

A medida que las tecnologías digitales y la automatización han avanzado, han aumentado los temores sobre el futuro de los trabajadores. Pero, el resultado final no tiene que ser negativo. La clave es la educación.

Esta es la clave para sobrevivir a la era de la automatización

Los robots ya se están haciendo cargo de un número cada vez mayor de tareas rutinarias y repetitivas, poniendo a los trabajadores de algunos sectores bajo una gran presión. En Corea del Sur, que tiene la densidad más alta de robots industriales del mundo, 631 por cada 10.000 trabajadores, el empleo en la industria manufacturera está disminuyendo y el desempleo juvenil es alto. En los Estados Unidos, el mayor uso de robots ha afectado, según un estudio de 2017, al empleo y los salarios.

Pero si bien el progreso tecnológico indudablemente destruye puestos de trabajo, también los crea. La invención de los vehículos de motor anuló en gran medida los trabajos de construcción u operación de carruajes tirados por caballos, pero generó millones más, no solo en las fábricas de automóviles, sino también en sectores relacionados, como la construcción de carreteras. Estudios recientes indican que los efectos netos de la automatización en el empleo, logrados a través de los vínculos de la industria aguas arriba y los efectos secundarios de la demanda, han sido positivos.

El desafío en plena automatización


Hoy el desafío radica en el hecho de que la producción y el uso de tecnologías cada vez más avanzadas exigen nuevas habilidades, a menudo de alto nivel, que no pueden simplemente recuperarse en el trabajo. Ante esto, los países deben garantizar que todos sus residentes tengan acceso a programas de educación y capacitación de alta calidad que satisfagan las necesidades del mercado laboral. El resultado de la carrera entre tecnología y educación determinará si se aprovechan las oportunidades presentadas por las principales innovaciones y si los beneficios del progreso se comparten ampliamente.

En muchos países, la tecnología ha tomado la iniciativa. El reciente aumento de la desigualdad de ingresos en China y otras economías de Asia oriental, por ejemplo, refleja la brecha cada vez mayor entre quienes pueden adoptar tecnologías avanzadas y quiénes no. Pero los desajustes entre la educación y el trabajo afectan a las economías de todo el mundo, en parte porque la educación formal no produce graduados con habilidades y competencias técnicas relevantes para el mercado laboral.

En un informe de la Economist Intelligence Unit (EIU), el 66% de los ejecutivos encuestados no estaban satisfechos con el nivel de habilidades de los empleados jóvenes, y el 52% dijo que una brecha de habilidades era un obstáculo para el rendimiento de su empresa. Mientras tanto, según una encuesta de la OCDE, el 21% de los trabajadores informaron sentirse sobre-educados para sus trabajos.


¿Aprendemos lo necesario?


Esto sugiere que la educación formal les enseña a los trabajadores las cosas equivocadas, y que la reforma profunda es esencial para facilitar el desarrollo del conocimiento digital y las habilidades técnicas, así como las habilidades cognitivas y no cognitivas (o "blandas") no rutinarias. Esto incluye las "cuatro C del aprendizaje del siglo veintiuno" (pensamiento crítico, creatividad, colaboración y comunicación), áreas donde los humanos conservan una ventaja considerable sobre las máquinas artificialmente inteligentes.

El proceso debe comenzar durante la educación primaria, porque solo con una base sólida las personas pueden aprovechar al máximo la educación y capacitación posteriores. Y en la economía del futuro, esa capacitación nunca terminará realmente. Dado el rápido progreso tecnológico, se necesitarán mejores oportunidades para un aprendizaje permanente efectivo que permita a los trabajadores actualizar sus habilidades continuamente o aprender otras nuevas. En todos los niveles de la educación, los planes de estudio deben ser más flexibles y receptivos a las tecnologías cambiantes y las demandas del mercado.

Una posible barrera para este enfoque es la escasez de docentes bien capacitados. En los países del África Subsahariana, por ejemplo, hay alrededor de 44 alumnos por cada maestro de escuela secundaria calificado, en promedio; para las escuelas primarias, la proporción es aún peor, de 58 a uno. La construcción de una fuerza docente de calidad requerirá incentivos monetarios y no monetarios para los docentes y una mayor inversión en su desarrollo profesional.

Esto incluye garantizar que los docentes cuenten con las herramientas que necesitan para aprovechar al máximo las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que no se utilizan ampliamente, a pesar de su potencial para garantizar un amplio acceso al aprendizaje permanente a través de canales formales e informales. Según el informe de EIU, solo el 28% de los estudiantes de secundaria encuestados dijeron que su escuela utilizaba activamente las TIC en las clases.

Las TIC también pueden ayudar a abordar la escasez de docentes calificados y otros recursos educativos al proporcionar acceso a través de largas distancias, a través de plataformas de aprendizaje en línea. Por ejemplo, el OpenCourseWare del Instituto de Tecnología de Massachusetts permite a los estudiantes de todo el mundo llegar a algunos de los principales profesores del mundo.

Hay que cooperar


Esto apunta al valor más amplio de la cooperación internacional. Los desafíos educativos planteados por el avance de las tecnologías afectan a todos, por lo que los países deben trabajar juntos para abordarlos, incluso a través del intercambio de estudiantes y docentes, y la construcción y mejora de la infraestructura de TIC.

Todos los esfuerzos para reforzar la educación deberían enfatizar la accesibilidad, de modo que aquellos que están empezando con una formación educativa más débil o con niveles de calificación más bajos puedan competir en el cambiante mercado laboral. También se necesitarán redes de seguridad social bien diseñadas e integrales, que incluyan, por ejemplo, el seguro de desempleo y el seguro de salud pública, para proteger a los trabajadores vulnerables en medio de cambios rápidos.

La revolución de la inteligencia artificial será enormemente perjudicial, pero no hará que los humanos se vuelvan obsoletos. Con sistemas educativos renovados, podemos asegurar que el progreso tecnológico haga que todas nuestras vidas sean más esperanzadoras, satisfactorias y prósperas.

Esta es la clave para sobrevivir a la era de la automatización Esta es la clave para sobrevivir a la era de la automatización Reviewed by Rafael Medina on 30.9.18 Rating: 5
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