En el futuro serán los empleos y no las personas los que serán redundantes

En el futuro serán los empleos y no las personas los que serán redundantes

Probablemente estoy diciendo lo obvio, pero es necesario que se establezca con la mayor frecuencia posible: el mundo está cambiando y está cambiando rápidamente. La Cuarta Revolución Industrial está borrando las líneas entre el mundo real y el tecnológico y desafiando lo que significa ser humano.

Sin embargo, las personas están claramente en el centro de todas las transformaciones organizativas generadas por este fenómeno.

Todo esto afecta a la forma en que las personas experimentarán el trabajo, ya sean nuevos modelos operativos que desafían la jerarquía, nuevos modelos de carrera que permiten diferentes experiencias, un lugar de trabajo sin fronteras que permite recursos flexibles, híper personalización en el lugar de trabajo o la necesidad de cerrar una creciente brecha de habilidades a través de una cultura de aprendizaje permanente.

Sin embargo, hay tres cosas que creo que seguirán siendo una realidad indiscutible y constante a través de todos estos cambios y que son sombrías y tranquilizadoras, dependiendo de cómo se las mire.

1. La capacidad de un individuo para ganarse la vida está cambiando y, en la mayoría de los casos, está disminuyendo. El impacto de la automatización es volver a dibujar la forma de todas las organizaciones. El informe Future of Jobs 2018 del Foro Económico Mundial sugiere que la participación humana en las horas de trabajo disminuirá del 71% al 58% para 2025. Las máquinas y los algoritmos aumentarán su contribución a tareas laborales específicas en un promedio del 57%.

Casi el 50% de las compañías esperan que la automatización lleve a una reducción de la fuerza laboral a tiempo completo para 2022. La industria de bienes de consumo está sintiendo el impacto de esto más rápido y más fuertemente que la mayoría de las otras industrias.

2. La demanda de habilidades humanas no está en declive. Existe una perspectiva neta positiva para los empleos a pesar de una interrupción significativa del trabajo, y las habilidades humanas, así como los trabajos con rasgos humanos distintivos, todavía están en demanda. Según el informe Future of Jobs, 75 millones de empleos actuales serán desplazados por el cambio en la división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos, pero también se crearán 133 millones de nuevos empleos.

Siempre he creído que la tecnología puede usarse para ayudar a definir y complementar lo humano en todos nosotros. Como tal, la necesidad de seguir desarrollando nuestro capital humano no ha disminuido; se puede lograr a través del poder del propósito, el poder del aprendizaje permanente y la capacidad de aprovechar el potencial humano de todos.

3. Finalmente, la relación empleado-empleador se está transformando por dos razones:


Estamos claramente cambiando a una fuerza laboral cada vez más sin fronteras en la forma de redes de personas que se ganan la vida, que dependen de una compañía específica pero trabajan sin ningún acuerdo formal de empleo con dicha compañía. La cadena de valor de cada compañía consiste no solo en sus propios empleados, sino en millones de personas, incluidos los empleados, los trabajadores eventuales, los empleados asociados y más. Hoy en día, existe una necesidad mayor que nunca de redefinir los sistemas de una organización para abarcar este núcleo externo.
También estamos lidiando con una mayor longevidad humana que está creando nuevos desafíos de vida y trabajo que requerirán una mayor flexibilidad que nunca. Los empleados necesitan la capacidad de entrar y salir del ciclo de vida tradicional de los empleados, pasando de los arreglos habituales a tiempo parcial y tiempo completo a otros más fluidos que les permiten la flexibilidad de cometer de manera más esporádica y al mismo tiempo dedicar tiempo a la familia, búsqueda de un propósito o pasión personal, y así sucesivamente.

Cuando las estrategias organizativas se yuxtaponen contra las realidades anteriores, queda claro que las empresas tienen la responsabilidad de abordar el impacto humano de la Cuarta Revolución Industrial.

Podemos cumplir con esta responsabilidad mediante:


Comprometerse a generar y mantener la empleabilidad en toda nuestra cadena de valor y no solo en el núcleo interno, al mismo tiempo que continuamos impulsando nuestra transformación organizativa a través del poder del propósito y el aprendizaje permanente, junto con nuevas formas radicales de reavivar y redistribuir el talento.

Impulsar la transparencia, la responsabilidad y la acción en la economía abierta del talento en forma de nuevos modelos laborales que aprovechan este fenómeno de una manera responsable y sostenible. Existe evidencia que sugiere una clara falta de redes de seguridad social en este nuevo modelo laboral, desde salarios a condiciones de trabajo hasta problemas de diversidad, y se necesita acción en este espacio. Compromiso de generar y mantener la empleabilidad en toda nuestra cadena de valor y no solo el núcleo interno, mientras continuamos impulsando nuestra transformación organizacional a través del poder del propósito y el aprendizaje a lo largo de toda la vida, junto con nuevas formas radicales de reavivar y redistribuir el talento.

Necesitamos volver a imaginar el futuro del trabajo y el empleo mediante la redefinición del ciclo de empleados, así como la forma en que los trabajadores ayudan a desarrollar nuestro negocio y crean un mecanismo que integra los dos.

Este es el nuevo contrato social de trabajo. Los trabajos se vuelven redundantes de vez en cuando, pero las personas no necesitan hacerlo. Es posible crear empleo para toda la vida si estamos dispuestos a aprender, desaprender y reaprender toda nuestra vida.

En el futuro serán los empleos y no las personas los que serán redundantes En el futuro serán los empleos y no las personas los que serán redundantes Reviewed by Rafael Medina on 10/07/2018 Rating: 5
Con tecnología de Blogger.